¿Por qué a las niñas y a los niños no les gusta leer?

Francesco Tonucci

Leer es como andar. Siempre he pensado que si la escuela logra transmitir a sus alumnos la capacidad de leer –no sólo la habilidad de descifrar los signos– sino la curiosidad, el deseo, la necesidad y, si es posible, el placer de leer, puede considerarse felizmente realizada, porque todo cuanto no ha podido o sabido enseñar a sus alumnos, se lo podrán buscar ellos mismos. En el fondo, aprender a leer es como aprender a caminar. Hasta que el niño no aprende a andar depende completamente de quien tiene cerca. Cuando aprende a moverse él solo sucede una revolución, porque ya puede ir en busca del mundo, salir al encuentro de todo y elegir, explorar, conocer.